4 LECCIONES DE PRODUCTIVIDAD PERSONAL DE UNA MUDANZA

[productividad personal ]

¿No te ha pasado alguna vez que no has llegado a todo lo que te habías propuesto? ¿No te has visto asfixiado por los plazos que te has marcado o te han marcado? ¿Has tenido la sensación de que tu productividad personal hacía aguas?

Pues eso es lo que me ha pasado a mí en los últimos meses con la página web de DP SOLUCIONES.

Tras un período de rediseño de mi página web vuelvo hoy con las fuerzas recuperadas y quiero compartir contigo las lecciones de productividad personal que he sacado de esta experiencia.

Te pongo en situación. A principios de octubre de 2017 decidí embarcarme en un nuevo proyecto profesional y personal. Ese proyecto es DP SOLUCIONES. La idea principal es compartir todo aquello relativo a productividad personal y a selección de personal que pueda ayudar a potenciar al máximo las capacidades de los profesionales que quieran mejorar esas habilidades.

En pleno siglo XXI si estás fuera de la red eres prácticamente invisible. Así que me lancé a crear mi web donde poder amplificar mi mensaje y llegar al máximo número de personas posibles. Hasta aquí todo bien.

Como soy una persona a la que le gusta formarse, superar obstáculos y crecer me puse en modo DIY (Do It Yourself o Móntatelo Tú Mismo). Durante meses estuve investigando sobre cómo crear páginas en WordPress, escritura de blogs, automatizaciones de listas de correo, etc… Todo muy enriquecedor y muy positivo.

Puse en marcha la página y al poco tiempo, en enero de este año, me di cuenta de que no me sentía a gusto con el diseño de la web y que no estaba teniendo el alcance que me había propuesto. Así que, creo que en un arranque de inteligencia : ) , tomé una decisión importante y que considero que va a suponer un punto de inflexión en mi carrera. Decidí rediseñar la página web de DP SOLUCIONES y mudarme de mi antiguo servidor a uno nuevo. Pero, esta vez, lo dejé todo en manos de profesionales (Hormigas en la nube) .

El resultado es la página que estás viendo ahora en tu navegador.

En este último mes he aprendido cuatro lecciones que creo que te pueden servir para mejorar tu productividad personal.

1. Tú solo no puedes, delega

Aunque el modo DIY es apasionante, en mi caso, me di cuenta (y creo que a tiempo) de que hay que valorar si el tiempo y la energía que inviertes en hacer algo que no dominas por ti mismo supone una pérdida o un beneficio.

Aprendí a hacer una página web, pero el precio fue muy elevado. Además, el resultado final no era el esperado. No daba el aspecto profesional que estaba buscando ni hacía las conversiones a cliente que me había marcado. El tiempo que le dediqué a investigar cómo se hace una web y la energía que puse en el proyecto se los estuve restando a otras tareas o actividades cómo, por ejemplo, generar contenido. En el momento que dejé todo en manos de personas que si sabían lo que hacían me pude dedicar en cuerpo y alma a la generación de contenidos y a mis tareas principales.

Todos estamos hartos de escuchar ¡delega, delega, delega! Y si se ha convertido en una máxima de la productividad personal es porque la delegación sirve para potenciar tu productividad y tu rendimiento. En el momento que delegamos, el peso de la balanza se inclina hacia tareas que necesitan nuestro foco mucho más que esas que hemos delegado.

Las tareas delegadas no tienen que ser tareas poco importantes. Fíjate en mi caso. El diseño de la página web es un pilar fundamental de mi proyecto. Pero la rentabilidad de que lo hiciera yo personalmente era muy baja. Sin embargo, al delegarla en alguien que conoce el diseño de páginas web la rentabilidad de la tarea va a ser mayor.

No siempre es necesario tener personas a tu cargo para delegar. Ya has visto que acudir a otros profesionales o compañeros también es una buena opción de delegación. Además, los procesos colaborativos cada vez están cobrando más importancia y tienen mayor peso en los nuevos formatos de trabajo, por algo será. No creo que sea una moda pasajera, más bien una adaptación al nuevo mercado.

No es una señal de debilidad. Por el contrario, me he sentido más fuerte al delegar porque he experimentado la sensación de control. He sido yo el que he asignado la tarea a otra persona. He escapado de esa presión que ejerce la tarea sobre ti si no la sacas adelante de manera eficaz.

El delegar también me ha permitido rediseñar mis estrategias y objetivos. He generado nuevas campañas de marketing, nuevos cursos y me he marcado nuevos objetivos a medio y corto plazo. He tenido más tiempo para pensar. Mientras era yo el que hacía la página e intentaba solventar todas las incidencias apenas visitaba mi “rincón de pensar”. Consecuencia de todo esto es que he pasado mucho más tiempo en modo creativo.

 

2. No se puede hacer perfecto

Esa ha sido una de mis debilidades durante mucho tiempo. Parálisis por análisis. Pensar mucho las cosas. Analizar todo hasta el mínimo detalle y volver a analizarlo todo intentando conseguir la perfección. Al final, el resultado no podía ser más desolador. No salía la tarea o el proyecto adelante. Siempre estaba en fase de análisis.

Con la mudanza de servidor y el rediseño de la web los tiempos eran muy rápidos y los plazos muy cortos. Todo tenía que salir cuanto antes para no perder mercado. La Ley de Parkinson siempre presente.

Lección aprendida. Lo importante es que salga y la perfección no se puede conseguir. Hay que hacer las cosas bien (si son muy bien mejor, jejejeje), pero no perfectas. Siempre hay un detalle que se puede mejorar en una página web. Una imagen más impactante, el texto de un post, una idea que no ha quedado clara… Pero si continuamente vas echando el freno no avanzas. Siempre estarás en el punto de partida. Pues para mí, la búsqueda de la perfección es ir con el freno de mano echado todo el tiempo.

Seguro que al aterrizar en mi página web encuentras algún punto que se pueda mejorar, pero considero que es más importante que puedas encontrar contenido de valor. El formato, la ubicación en la página, etc. no siempre me ayudan a conseguir mi objetivo. Por eso, hay que seguir avanzando y siempre estaremos en una versión mejorada de lo que hemos hecho recientemente. Los grandes maestros o gurús de la productividad personal tuvieron unos inicios parecidos. Ahora tienen plataformas formativas, webs e infoproductos envidiables, pero si revisas sus primeros posts, vídeos y contenidos son muy parecidos a los de un novato a día de hoy.

Si quieres potenciar tu productividad personal olvídate de buscar la perfección. Recuerda: Haz las cosas bien y a tiempo. Esa es la clave.

3. El tiempo es oro

Otro recordatorio. El no delegar tareas y el buscar la perfección tiene una traducción económico-financiera. El tiempo y la energía que estás invirtiendo en tareas no importantes o para las que no estás cualificado te supone un coste de oportunidad. Es decir, el hacer unas tareas está haciendo que no hagas otras.

Así que debes poner en la balanza el peso que tiene cada una de las tareas pendientes y asignarles su tiempo de dedicación.

Es evidente, en el caso de mi mudanza, que los cuatro meses que me dediqué a estar en modo DIY fueron 120 días que podía haber estado generando contenidos y posicionándome en el mercado, y todo por no atreverme a delegar o por sobreestimar mis capacidades y mi fuerza de voluntad. Las pérdidas económicas que he sufrido supongo que son mayores que la inversión que he hecho al contratar los servicios profesionales para el rediseño de la web. No me he atrevido a hacer los cálculos, pero estoy convencido de que si lo hubiera hecho antes ya tendría ese dinero recuperado.

4. Rodéate de los mejores

Si vas a delegar tareas no lo hagas en cualquiera. No sirve cualquier persona. Busca la mejor.

A la hora de buscar colaboradores hay que combinar dos habilidades:

La de identificar y reclutar a los socios adecuados y la de utilizar con eficacia y motivación a los colaboradores.

Me explico un poco más. En mi caso, si hubiera delegado en alguien que se esté iniciando en el mundo del diseño web (es decir, sin la madurez suficiente en el mercado) lo más seguro es que me hubiera enfrentado a problemas de plazos de entrega, de resultado final y de mala asistencia técnica propios de la inexperiencia. Si, además, no me hubiera sentido como un cliente “especial” el grado de satisfacción no hubiera sido el adecuado y por tanto mi experiencia de usuario no se podría considerar óptima.

Con esto no quiero decir que no se den oportunidades a personas / empresas sin experiencia. Me refiero que debes buscar lo más adecuado para cada circunstancia y, en mi caso, dada la complejidad del proyecto necesitaba a alguien con mucha experiencia.

En tu equipo de colaboradores debes elegir a aquellas personas que realmente estén motivados por la tarea que le vas a asignar y que, además, tengan la suficiente formación, experiencia y madurez profesional para llevarla a cabo.

En esa búsqueda de los mejores me he decantado por Hormigas en la Nube (no soy afiliado, es decir, no voy a cobrar ni un euro si te decides a contratar sus servicios) para el tema de la web.

Un equipo capitaneado por Javier Gobea. Un maestro en WordPress que era precisamente lo que yo andaba buscando. En su página puedes ver los testimonios de los grandes blogger de nuestro panorama nacional. Esa fue una de las principales razones que hicieron que me decantara por su contratación. Si los grandes cuentan con él ¿por qué no podía hacerlo yo? Cada consulta que he hecho y cada duda que tenía han sido resueltas, casi instantáneamente, por Ángel y Lúa, dos personas de su equipo. Eso me ha permitido reducir los plazos del proyecto y solventar de manera profesional el complejo mundo (para mí) de WordPress. Las respuestas han sido tan claras y alejadas de conceptos complicados que las entendía perfectamente a la primera. Lo cual me ha facilitado la toma de decisiones y ha permitido que el resultado final se ajustara a lo que yo andaba buscando.

Otro aspecto que ha sido muy importante para mí ha sido el de la imagen. En la web anterior, creada por mí, las imágenes en las que aparecía eran hechas con móvil y transmitían un aspecto poco profesional. Si estás en la red, debes ser consciente que lo audiovisual es fundamental para impactar en el usuario final y destacar frente a tu competencia. Así que decidí cuidar esta faceta.

Como te he comentado busqué a los mejores. ESENCIA PHOTOGRAPHY. Tampoco soy afiliado suyo (es decir, si los contratas yo no veré ni un euro). Estaba buscando fotografías que fueran creativas y que se escaparan de lo convencional. ESENCIA PHOTOGRAPHY ha dado en la diana. Lo primero que hicimos fue una toma de contacto personal. Es decir, nos reunimos antes de la sesión de fotos y les expliqué lo que pretendía. Rápidamente me comentaron la puesta en escena que tenían pensada y conectamos a la primera. En cuanto a la sesión de fotos con Rafa y Marichén fue divertidísima. Siempre he tenido pánico a las cámaras y ellos fueron capaces de que disfrutara y creo que eso se nota en las fotos que he utilizado para la portada y para los infoproductos y algunos de los formularios que encontrarás en mi web.

Si estás buscando una imagen profesional para tu empresa, entradillas para vídeos o contenidos audiovisuales, te los recomiendo con los ojos cerrados. Contacta con ellos y verás cómo terminas poniéndote en sus manos.

Por último, te dejo un video en el que te muestro cómo ha quedado la página web y lo que puedes encontrar en ella (este ha sido grabado por mi y se nota la diferencia).

Esas han sido mis lecciones aprendidas en la mudanza de mi página web. ¿Te has visto en alguna situación parecida? ¿Cuál ha sido tu aprendizaje? Deja tu comentario

 

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